viernes, 17 de junio de 2011

Ni lo uno, ni lo otro.

Además de sorprenderme o dejarme engañar
nadie en este mundo me puede culpar de lo que soy testigo locuáz,
en el cielo o en el infierno se vive  un carnaval,
parado frente a un camino que no se a cual me conducirá.

La redención del ánima atormentada quizás algún día llegará,
cuando los gusanos ya no dejen nada y de los suspiros no se sepa más,
la recompensa de las almas comprometidas con quién estarán ?
ni lo uno, ni lo otro, eso, solo eso y nada más que eso presente estará.

Algunos me hablaron de la abundancia, otros me dicen: sacrifica más !
me prometieron el oro y el moro, pero alguno sin rastros se lo pudo llevar,
alguien me habló de hechizos oscuros, de negruras tan negras como la soledad
más los cuervos que anidan en mis pensamientos ni con pico agudo lo pudieron rajar.

Que es la infelicidad, alma atormentada,  o los ataques a la mente cuando uno solo está ?
no son producto de la misma persona, sino de aquellos que su ego quieren alimentar.
Cómo concilio el sueño en este mundo despierto de avaricia, violencia y sin oportunidad ?
Que me hablan de providencia o de misericordia cuando miran con asco mi austeridad ?

Ni lo uno, ni lo otro, se lo llevaron todo, y no han dejado nada para el que venga atrás,
arrancaron del pecho el cascabel de la sonrisa, la esperanza aún viva y un trozo de pan,
me revistieron de honores, de esos que les sobran, y me brindan cobijo a cambio de alabar,
como puedo hacer para no morir en vida y de una vez por todas sentir dignidad ?

Preparé mi alma con una fe devota y descalzo me quedé sin poder evitar
mojar mis pies con sangre, de esa sangre fresca que de mis manos brotan por este pesar.
Me dan, a cambio de todo, y me quedo sin restos, ni lo uno, ni lo otro y sin mirar atrás,
ser feliz con nada y vivir con esperanza, palabras de nobles que el pobre no probará.

El pan y el vino, elementos simples, hablando, por supuesto, de la antiguedad,
Hoy lo simple es caro y se paga con oro, fruto de la demanda de simplicidad.
Las manos que claman para sentirse dignas, quieren abrazar esa igualdad,
pero se debe contentar con tener misericordia con el que perdió las manos y no tiene pan.

Ni lo uno, ni lo otro, todo seguirá igual ...

2 comentarios:

  1. Cuando se pierde la esperanza... quién te puede devolver la dignidad?.
    Debo decir "espero" todavía que la situación cambie?.
    Te quiero. Un beso

    ResponderEliminar
  2. Mamita, en todo esto por nosotros transitado: la esperanza se reaviva porque estamos juntos, y en eso, solo en eso tengo esperanza y no miro atrás. Ni lo uno, ni lo otro: solo vos, yo la familia y nada más.

    ResponderEliminar